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Fue violada, prostituida y decidió irse de la provincia por falta de justicia

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Caleta Olivia
Un caso estremecedor que tiene como víctima a una menor de edad, que fue sometida a violencia, todo tipo de abusos – que incluyeron dos violaciones – y que podría derivar en una causa por “trata de personas”, se conoció en las ultimas horas, luego de que la madre, cansada de no tener respuestas de la Justicia ni de ningún organismo oficial de Santa Cruz, decidiera huir para intentar llevar adelante acciones desde otra provincia.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Puerto Deseado, en donde Mercedes – madre de la menor que identificaremos como V. – buscó por años que “se haga justicia”, intentando impulsar denuncias sin obtener respuestas desde hace al menos dos años.
A principios de este mes, otro hecho aberrante golpeó a la mujer y su hija, que fue victima de una nueva violación, esta vez en “manada” ( tres personas involucradas), ataque que terminó con una advertencia y un mensaje por parte de los depravados:
“ésto es por hablar”, dijeron tras arrojarla de un automóvil y abandonarla en una transitada calle de la ciudad portuaria.
Nuevamente no logró que la Justicia, ni la policía avancen en algún sentido, y claramente en peligro, Mercedes decidió abandonar la provincia en busca de ayuda.
En este contexto, fue el “Colectivo de Actrices” (grupo que entre otros casos impulsa el juicio de Thelma Farid contra el actor Juan Dartez ) quien orientó a Mercedes.
Tras conocer la pasividad y la indolencia de los organismos santacruceños en este caso tan grave, esta agrupación ayudó a madre e hija para encaminar la causa en busca de que llegue a los fueros federales, ya que podría estar encuadrada en un caso de “Trata de Personas”:

El drama


Mercedes relató al diario Mas Prensa, esta verdadera tragedia que debió – y aun debe soportar – su hija, tras haber sido víctima de una violación “intra familiar” además de violencia, todo tipo de ultrajes y finalmente la violación en grupo.
Sometida a amenazas, que la obligaron a guardar silencio por varios años, finalmente la menor logró revelar a su madre todos los vejámenes sufridos, en manos de quien era su padrastro, pero además por otros hombres.
La primera violación ocurrió en 2017, cuando la menor tenía 12 años, pero anteriormente hubo situaciones que permiten deducir que sufría abusos desde los 4.
“El que cometió estas atrocidades es mi ex marido”, denunció Mercedes.
“Cuando yo me casé con él mi hija tenía cuatro años. Creo que desde ese momento comenzó a hacer un trabajo fino sobre la nena”, señaló.
Según pudo contar la menor, en ese momento, su padrastro no solo le pegaba, sino que además la acosaba permanentemente. El hombre denunciado trabajó en gastronomía, también en el puerto local, y un tiempo en la estación de servicios de Fitz Roy. Nada hacía presumir los actos aberrantes que cometía.
“Yo no sabía todo lo que pasaba cuando ellos se quedaban solos. Yo me iba a trabajar y al regresar no podía notar nada extraño”, admitió Mercedes. “No podía saber todo la manipulación a la que él sometía a V., mientras no solo la golpeaba, para luego decirle que él era la única personas que la quería; sino que también ya comenzaba a abusarla de distintas maneras”; explica Mercedes al borde de las lagrimas.
Por ese entonces, el matrimonio entró en crisis en un ambiente de agresividad, con golpes y violencia. “Cuando yo decido terminar la relación, fue en un memento en el que él, en medio de una discusión, me pone un cuchillo en la garganta y tras ese episodio, finalmente él se fue de la casa”, recuerda Mercedes.
Si bien, la menor no era hija del sujeto, tenía su apellido. Esta situación y el hecho que por años él ocupó por años el lugar de padre, determinaron que la relación con V. no se cortara y continuara un vínculo. Todo esto sin que saliera a la luz el peligro que corría la menor. Cabe mencionar que la convivencia con el abusador se prolongó desde el 2009, hasta mayo del 2015.

Los abusos
“Cuando ella comenzó a cumplir con visitas al domicilio de él, comenzó todo el calvario. Mi nena tenía 11 años, y las visitas se hacían en su casa, por la separación.
En ese momento, comenzaron los abusos. Comenzó a hacerla fumar, a tomar alcohol, y comenzó a enseñarle a prostituirse”, señaló Mercedes.
Un dato para tener en cuenta, es que en todo ese tiempo, el sujeto amenazaba a la menor y la obligó a no contar lo que pasaba. Años después, todos estos detalles salieron a la luz y fueron parte de la denuncia judicial que aun esta “cajoneada”.
“Yo no había notado nada raro, sobre todo en un contexto violento y de la separación, pero sí había algunas conductas que me preocupaban, como que me mintiera en cosas muy tontas. Tampoco tenía amigas y estaba siempre muy retraída. Ella que siempre había sonreído y que siempre había sido muy histriónica y sociable, ya no tenía interés en nada. Estaba totalmente apagada”, recuerda la madre de la víctima.
“A raíz de todo esto, y de la situación de crisis, decido iniciar los tramites de divorcio, cosa que logro a fines del 2016”, explicó.
A partir de ese momento, con la relación de pareja disuelta, que todo comenzó a empeorar para su hija. Fue en febrero del 2017, en que los abusos constantes, terminaron en una violación.
El mismo día del cumpleaños del abusador, él la violó y a partir de ese episodio traumático, V. quedó en las puertas de un infierno.
Todo esto lo detalló la víctima tanto a su madre como a profesionales psicólogos, sin que la Justicia tomara en cuenta su palabra. Incluso en una primera pericia psicológica, que luego quedaría observada, se trató a la menor como “fabuladora”, re victimizandola y dejándola en un profundo cuadro depresivo. Esta pericia luego fue desestimada. Los resultados de una segunda Cámara Gesell ( procedimiento por el cual se obtienen los testimonios de las víctimas) se realizó en diciembre del año pasado, pero aun no se conoce el informe pese a la gravedad del caso y al tiempo tiene la denuncia.

Desamparo

El año pasado, cuando Mercedes se proponía hacer publico el caso, desde la Justicia le pidieron que tuviera paciencia y que el caso iba a avanzar. Incluso la fiscalía tomó algunas medidas para que se repitieran pericias y se buscara al principal sospechoso, que para esta instancia ya no reside en la provincia.
Mientras esto se llevaba a cabo, V. sufrió el ataque sexual que determinó la huída, junto a su madre.
El pasado viernes 15 de marzo a las 20 horas la adolescente se encontraba caminando en calle Almirante Brown en el barrio Del Alto, cuando fue interceptada por un hombre y subida a un automóvil. Allí otros dos sujetos la arrancaron la ropa y la violaron. Luego la arrojaron del auto. Mercedes quedó conmocionada, y decidió iniciar una búsqueda propia. Con los datos que le dio su hija y buscando información, la mujer dio con algunas pistas sobre el automóvil, su propietario y nombres de quienes serían los autores. Esto también fue aportado a la Justicia, pero tampoco consiguió que se investigara. “Dicen que están buscando cámaras de seguridad”; explicó decepcionada Mercedes.

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