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Por qué el viejo hábito de la lectura es irreemplazable

quilis

Caleta Olivia
Actualmente los chicos, a diferencia de las creencias populares, leen…Sí, los chicos leen y lo hacen, todo el tiempo, pero es también cierto que debemos detenernos en un minucioso análisis en el cual cuestionemos puntos indispensables como son: qué tipo de lectura hacen, como la ejercitan, durante cuánto tiempo, como procesan la comprensión de la misma y la calidad del texto que consumen.
Así como también los ámbitos en los cuales leen ya que, no solo la escuela es responsable del desarrollo de los hábitos y las competencias del ciudadano sino que lo es también, la sociedad en su conjunto.
Es cierto, ellos hoy leen, leen todo el tiempo porque las señales en el mundo que nos rodea, abundan y todo mensaje hay que leerlo, sin embargo no es una lectura sostenida ni que implique el ejercicio de la relación entre sus partes…
Hoy las discusiones en educación buscan sin cesar la causa que los preocupa y ésta es, el hecho de que los chicos sean tan distraídos y que les cueste concentrarse por más de diez minutos en situaciones comunicativas determinadas, en las cuales se niegan a implicarse a veces sin indagar siquiera, si les va a interesar y que no sean capaces de sostener el hilo temático del asunto abordado lo cual genera, por tanto, se aburran en el colegio; de lo cual se desprende la idea de que “ la escuela no está a la altura de los tiempos que corren”; es decir no es funcional a la época.

Enseñanzas
Hay quienes defienden las enseñanzas a través de las nuevas tecnologías, en las cuales se refuerzan los mensajes visuales, auditivos y escritos entre otros, ya que consideran que es mayor la atención y la concentración que despiertan, además de asegurar que es moderno y productivo para el mundo que corre….
Frente a situaciones áulicas en las que los chicos escriben dictadas, cinco consignas y al terminar te preguntan “y ahora, qué hacemos” y vos con impotencia respondes lo obvio: ¡“las consignas, hijo!”; y éste caso fue a ejemplo de entre muchas otras situaciones cotidianas que ponen de manifiesto la falta de implicación del estudiante con los temas abordados en las clases.
Se podría contemplar que, tal vez, como algunos aseguran, puede que las nuevas tecnologías sean más entretenidas y una de las formas de enseñanza y de lograr la atención personal del aprendiz, en algunos casos, para hacer algo más distendida y didáctica una clase, pero,,,, No reemplaza el valor ni el proceso de comprensión o el desarrollo de la capacidad de concentración y relación de las ideas, o construcción de contenido, al cual, en cambio, sí o sí, obliga la lectura concentrada y sostenida. De tal manera es que se nos presenta una alerta roja imposible de ignorar.


Afirmación
La causal de mi afirmación es la siguiente: en el proceso de lectura, el ser humano realiza varios ejercicios cerebrales, por un lado recibe signos, que su cerebro debe decodificar, es decir debe interpretar primero, para luego, transformar en ideas, es algo parecido a la traducción de un idioma; por otro lado el cerebro debe ejercitar la concentración sostenida para relacionar las ideas principales entre sí y descartar lo superfluo, en otras palabras , por poner un ejemplo, rescatar las ideas principales y descartar las descripciones; para así finalmente lograr armar una idea global de relación entre las partes significativas, que le dé u otorgue sentido o significado al mensaje completo.
Éste, entonces es el proceso de decodificación; el cual produce el ejercicio neuronal y la salud y crecimiento de las neuronas mediante su activación, ya que el cerebro es, en sí, nada menos que un musculo, cuya salud y fortaleza dependerá del alimento y ejercicio que reciba para mantenerse en forma , como el resto del sistema muscular.

Procesos
Por tanto y si comparamos los dos procesos, el explicado a priori y el segundo a continuación, en la cual, la imagen, el sonido y los signos, no deben ser decodificados sino que están servidos, como es el caso del film o película o video, el cerebro solo hace el papel de mero receptor pasivo, en otras palabras no tiene que resolver nada y si bien, sí trabaja activando las sensaciones en el proceso de catarsis; no obstante, no lo hace en cuanto a la relación ni activación de la imaginación, o de construcción alguna de significado. Ya que todo está creado por el director o creador de la película y al receptor; entonces solo le resta el trabajo de recibir las tramas resueltas e imaginadas o creadas, pero “por otro cerebro” que previamente realizó todo el trabajo resolviendo todo conflicto o relación o resolución posible existente”. Activando así la memoria y no el razonamiento.
De esa manera el cerebro se va atrofiando en el sentido de creación, relación, síntesis y comprensión; hasta de concentración sostenida; por tanto un cerebro no ejercitado, como cualquier otro músculo, no responde.
Funcionando como caja de guardar información en la memoria pero no como constructor del conocimiento en sí.
El estudiante se distrae fácilmente, se aburre, y no logra alcanzar el aprendizaje. Ya que no está ejercitado el razonamiento porque todo se lo damos servido.
Para dar un claro ejemplo, si a un niño, en lugar de hacerlo caminar, lo llevamos alzado a todos lados, el proceso de fortalecimiento muscular, así como el equilibrio entre otros, se va a retrasar y si jamás le permitimos caminar, vamos a crear la atrofia de ese sistema o subsistema muscular que, hasta que no se active y de manera reiterada, no se logrará fortalecer o, en tal caso hacer funcionar como es de entender.
Entonces tenerle lastima al infante, o afecto, no radica de ninguna manera en entorpecer su aprendizaje, haciéndole o ahorrándole el desarrollo del pensamiento y regalándole una nota sino que, muy por el contrario; si realmente apreciamos al niño, debemos exigirle desarrollar el pensamiento sostenido, relacional, y estructural en proceso, porque solo así lograremos darle las herramientas que necesita para resolver cualquier problema en la vida y en el mundo real; lo que a su vez, le otorgará la adquisición de la autoconfianza forjada en la capacidad de destrezas resolutivas ante la vida, es decir solo así formaremos constructores de resoluciones.
Es de tal modo como, paciencia, voluntad y construcción de resolución de problemas y de análisis de mundo, están íntimamente relacionadas y emparentados con la lectura. Y es también en el desarrollo de dichas características o bien destrezas, en las cuales se centra el espíritu humano de la templanza y la adaptación al mismo.
Por tanto debemos concluir que, el libro y la lectura fueron, son y seguirán siendo piezas básicas, indispensables e irreemplazables para el afinamiento espiritual humano, tanto como para la evolución y el desarrollo de la especie.
De nosotros dependerá inculcar la lectura sostenida, a fin de rescatar los hábitos de destreza intelectual.

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