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Seamos libres, lo demás no importa

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Caleta Olivia – Por Miguel Lerner
Se genera el Congreso General Constituyente mas conocido por congreso de Tucumán, este congreso general constituyente o congreso de Tucumán tenia una serie de proyecto para organizar las provincias unidas. Cosa que no llego a concretarse. Cada provincia tenía sus representantes algo así como diputados que iban rotando en la presidencia de ese congreso y ese día le tocaba a Francisco Narciso Laprida por la provincia de San Juan.
Seria tedioso nombrar a todos y cada uno de los diputados allí presente, es una larga lista (naturalmente no fueron elegidos de forma democrática por el voto popular, fueron elegidos a dedo por ser “ciudadanos ilustres” la provincia que más diputados tuvo fue Buenos Aires, por una cuestión demográfica. Tucumán 2 , Córdoba 4, Santiago del Estero 2, Mendoza 2 , San Juan 2 , San Luis 1 , Salta 2 , Jujuy 1 , La Rioja 1 , Catamarca 2, Charka 3, Chichas 1, Miske 1.
Las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, y La Banda Oriental no enviaron sus diputados por el conflicto que mantenían con Buenos Aires. Misiones no se había constituido en provincia por lo que su territorio estaba bajo la autoridad de Corrientes y Paraguay gobernado por el doctor Gaspar Rodríguez de Francia.

Situación
La situación política y económica de las Provincias Unidas era de las peores que se habían presentado después de la revolución de mayo. En el norte, el ejercito bajo el mando de Rondeau había sido completamente destrozado por la fuerza del general español Joaquín Pezuela en la batalla de Sipe Sipe esto fue en noviembre de 1815. Consecuentemente las provincias del alto Perú habían quedado bajo el dominio español, desvinculada del resto de las provincias unidas. Además se temía que Pezuela avanzara con sus tropas hacia el sur, y ocupara salta y otras regiones del noroeste argentino. En Chile la situación no era mejor después de Rancagua los españoles desbarataron la independencia chilena y O´Higgins con el resto de su ejercito se debió cruzar la cordillera de los Andes para incorporarse al ejercito que preparaba San Martín en Mendoza. En el este, nada era diferente. Se tenia en conocimiento que la frontera con Brasil los portugueses preparaban una invasión a la Banda Oriental que finalmente se concretó en junio de 1816. En el litoral argentino se había iniciado la guerra civil entre Buenos Aires y las provincias liberadas por Artigas; el panorama era desolador. En México Agustín de Iturbide, un criollo al servicio de españoles, venció al general independista José María Morelos; fue tomado prisionero y fusilado. En Venezuela el mismo año el general español Pablo Morillo que había sido enviado por Fernando V!! terminó con la independencia y obligo a Bolívar a refugiarse en Jamaica.
Volvamos a 1814 la nobleza y el clero perjudicados por lo que proponía la revolución francesa, pudieron recuperar parte de sus privilegios y reimpusieron el absolutismo a esta Europa que pretendía regresar al pasado; la denominaron la Europa de la restauración (en septiembre de ese año 1814 y antes de la derrota definitiva de Napoleón que ya venia en franca decadencia). Las principales potencias o monarquías europeas se reunieron en el congreso de Viena. En ese congreso estaban los delegados de Austria , Rusia , Prusia, e Inglaterra; el objetivo era volver al sistema social y político anterior a la revolución francesa y restaurar lo que ellos llamaban “el viejo orden”.
El congreso sesionó hasta junio 1815 y fue interrumpido poco antes de la batalla Waterloo. Entre los congresales mas importantes estaban el emperador austriaco Francisco 1 y su canciller el príncipe Clemente de Metternich, que era el conductor político de este congreso estaban el zar de Rusia Alejandro 1; el rey de Prusia Federico Guillermo 3ro ; también estaba el primer ministro británico Castlereagh y el duque de Wellington y el príncipe de Tealleirand, ex colaborador de Napoleón, representando de los Borbones franceses.
Una auténtica reunión paqueta, reinaba un espíritu contrarrevolucionario que no tenía fronteras. Naturalmente que se oponían en forma terminante a las revoluciones de América Latina, ya que veían en estas revoluciones los principios de libertad igualdad y fraternidad (la base de la revolución francesa) .
Entre las lacras de estas testas coronadas, que venían por sus tronos y privilegios, estaba “el deseado” Fernando 7mo que reasumió su trono decidido a recuperar las coronas americanas costara lo que costase. En septiembre del año 1815 los reyes de Austria, Rusia y Prusia firmaron un pacto llamado de “santa alianza”. La principal preocupación de esta alianza era combatir todo intento revolucionario que cuestionario el poder absoluto de los reyes. Los miembros de esta santa alianza no simpatizaban con la democracia porque sabían que sus riquezas y su poder corrían peligro con un sistema más justo.
Fernando 7 mo no perdió tiempo y le solicito a la santa alianza envío de tropas para derrotar a los rebeldes americanos, pero estos pedidos de alguna manera fracasaron por la oposición de Inglaterra, que tenia poderosos intereses económicos en nuestro continente y no quería una guerra prolongada que perjudicaran sus negocios.


Los revolucionarios
Por esos días Gervasio Posadas le escribía a San Martín: el maldito Bonaparte la embarro al mejor tiempo: expiró su imperio… y nos ha dejado en el cuerno del toro. Nuestra situación política ha variado mucho y por consiguiente deben también variar nuestras futuras medidas (el toro no era otro que Fernando 7mo) en abril de 1815 el toro había armado una expedición de 10.000 hombres al mando del general Pablo Murillo, que derroto al revolucionario de las provincias unidas (Colombia, Venezuela y Ecuador) y se apoderó de Caracas y Cartagena. En México fue derrotado y fusilado el revolucionario José María Morelos un sacerdote que había alzado al pueblo contra el dominio español. En 1810 al conocerse estas graves novedades el gobernador san Martín convocó a un cabildo abierto el 6 de junio de 1815 e hizo publicar un bando revolucionario que textualmente decía: ha llegado la hora de los verdaderos patriotas. Se acerca al Río de la Plata una expedición de 10.000 españoles. Ya no se trata de encarecer y exaltar las virtudes republicanas, ni es tiempo de exhortar a la conservación de las fortunas o de las comodidades familiares. El primer interés del día es de la vida: este es el único bien de los mortales. Sin ella, también parece con nosotros la patria. Basta de ser egoístas para empeñar el último esfuerzo en este momento único que para siempre fijara nuestra suerte. A la idea del bien común y nuestra existencia, todo debe sacrificarse. Desde este instante el lujo y las comodidades deben avergonzarnos… Desde hoy quedan nuestros sueldos reducidos a la mitad. El empleado que no quiera donar lo que deja de percibir recibirá un boleto para su abono en mejores circunstancia. Yo graduaré el patriotismo de los habitantes de esta provincia por la generosidad… Cada uno es centinela de su vida.
Vamos a hacer referencia a un personaje lamentable de nuestra historia, un verdadero traidor a la patria, que había llegado junto con San Martín a las provincias unidas del Rio de la Plata se trata de Carlos María de Alvear que había reemplazado a su tío Posadas en cargo de director supremo (Gervasio posadas fue el que le mando la mala noticias a San Martín de la caída del maldito Bonaparte) este muchacho Carlos María no pensaba lo mismo que su tío Posadas, Alvear creyó oportuno entregar estas provincias a Gran Bretaña en los siguientes términos: “estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo ingles. Yo estoy resuelto a resolver tan justa solicitud para librarlas de los males que la afligen. Es necesario que se aprovechen los buenos momentos, que vengan tropas que imponga a los genios díscolos un jefe plenamente autorizado que empiece a dar al país la forma que fuere del beneplácito del rey.”
Al conocerse la noticia del ofrecimiento de Alvear, los dos ejércitos (el del Norte y de los Andes) se sublevaron y desconocieron la autoridad del directorio. Alvear como buen traidor cobarde asustado por las amenazas debió renunciar y huir hacia el Brasil , donde a poco de llegar le revelarían al embajador español en Rio de Janeiro los valiosos secretos militares de las provincias unidas con lujos de detalles (como curiosidad de nuestras grietas, el monumento mas bonito de Buenos Aires es para Carlos María Alvear y la avenida mas paqueta se llama Carlos Maria Alvear).

La lucha
En 1816 Fernando 7mo y sus amigos absolutistas solo le faltaba recuperar el territorio del ex Virreinato del Río de la Plata, la única zona americana que resistía los avances de los españoles. Como veras querido compatriota, San Martín tenia la enorme responsabilidad de resistir y extender la revolución hasta expulsar definitivamente a los godos, pero faltaba algo todavía para dejarlo mas solo: alla por enero del 1816, a pedido del rey de España Fernando 7mo, el papa Pio 7mo envió a sus “venerable hermanos arzobispos , obispos y queridos hijos de América, súbditos del rey de España, una breve en la que decía: entre los preceptos claros y de los mas importantes de la muy santa religión que profesamos, hay uno que ordena a todas las almas a ser sumisas a las potencias colocadas sobre ella. Estamos persuadidos de que ante los movimientos sediciosos que se producen en aquellos países, por los cuales nuestro corazón está entristecido y nuestra sabiduría reprueba, vosotros no dejasteis de dar a vuestro rebaños todas las exhortaciones. Nosotros somos el representante de aquel que es el Dios de la paz, nacido para rescatar al género humano de la tiranía de los demonios. Nuestra misión apostólica nos obliga a impulsaros a buscar toda clase de esfuerzo para arrancar esa muy funesta cizaña de desórdenes y sediciones que el hombre ha tenido la maldad de sembrar allá. Vosotros los conseguiréis fácilmente, venerables hermanos, si cada uno de vosotros quiere exponer con celo al rebaño los perjuicios y graves defecciones y las calidades y virtudes notables y excepcionales de nuestro muy querido hijo de Jesucrito, Fernando , rey católico de las Españas. Recomendad la obediencia debida a nuestro rey y obtendréis en el cielo la recompensa de nuestro sacrificio y nuestras penas por aquel que ha dado a los pacíficos la beatitud y el titulo de hijos de Dios. Afortunadamente entre el rebaño latinoamericano había hombres como San Martín, su compañero Belgrano, católico practicante y centenares de curas revolucionarios que insumisos y arriesgando su vida y la recompensa del cielo decidieron luchas por la libertad de su país.
Ante semejante panorama San Martín creía urgente e imprescindible que el congreso que se había reunido en Tucumán declarara la independencia. Le escribía a uno de sus hombres en Tucumán, el diputado Godoy Cruz: ¿hasta cuando esperamos declarar nuestra independencia? ¿No le parece a ustedes una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por ultimo hacer la guerra al soberano de quien en el día dependemos? ¿que nos falta más que decirlo? Por otra parte ¿Qué relaciones podemos emprender cuando estamos a pupilo? Esté usted seguro que nadie nos auxiliará en tal situación. Ánimo que para los hombres de coraje se han hecho las empresas.
Después de toda esta soledad, de tanta valentía, de tanto amor a la patria y el amor a su pueblo latinoamericano ¿se puede dudar de que san Martín es el padre de la patria?.

One thought on “Seamos libres, lo demás no importa

  1. Felicitamos a Miguel Lerner por su apego a la historia y esta nota complementa los demas publicados en este Dia de la Independencia..

    Debo agregar, o corregir que las provincias junto a la Banda Oriental, que fue una region del Virreinato del Rio de la Plata, despues de ser sitiada envio, sus Diputados, ya que ARTIGAS, lideraba la LIGA FEDERAL, esos diputados traian manda de DECLARAR LA INDEPENDENCIA EN LA ASAMBLEA DE 1813 Y TRASLADAR LA CAP. A OTRA ZONA..la declara en 1815, y ese fue el motivo por el que no concurrieron al Congreso de Tucuman, ya la habia declarado ARTIGAS, un amigo por cartas de San Martin. A.Lopez

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