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“La Iglesia de alguna manera pide que todos seamos misioneros”

“La Iglesia de alguna manera pide que todos seamos misioneros”
Caleta Olivia

Familias, jóvenes, nińos, ancianos y enfermos participaron de las diversas actividades pastorales propuestas en el marco de la visita de Jerzy (Jorge) Marian Faliszek (sacerdote de la Congregación del Verbo Divino) quién este ańo fe nombrado director nacional en la Argentina de las Obras Misionales Pontificias (OMP).

El Padre Jorge estuvo acompańado por Alfredo Rodil Martínez delegado nacional de la UEAM( Unión de Enfermos y Ancianos Misioneros), y juntos desarrollaron una extensa agenda que incluyó localidades de Chubut y Santa Cruz.

La primera visita a la zona del responsable de las misiones Católicas en nuestro país tuvo un marco de entusiasmo que se pudo comprobar en la gran cantidad de personas que asistieron tanto al retiro espiritual que se dio entre el sábado y el domingo en Cańadón Seco, como en el cierre de la actividad que se dio con una misa en la Parroquia San Juan Bosco de Caleta Olivia..

Tradición

El sur del país y Santa Cruz especialmente tiene una enorme huella dejada por los misioneros desde finales del siglo XIX y durante todo el XX, sobre todo con las acciones y obras de los Salesianos de Don Bosco, quien por esa razón es precisamente el Patrono de la Patagonia.

Con esta tradición del trabajo misionero, es que la presencia del padre Jorge tuvo un inconfundible lazo con la identidad de la zona y despertó un enorme interés. Esto fue destacado por Faliszek, quien subrayó el entusiasmo con el que se desarrollaron las actividades, que se iniciaron en Comodoro Rivadavia con un taller para 120 animadores.

Luego se llevó a cabo una labor similar en la localidad de Camarones y posteriormente se continuó con un “retiro espiritual” que tuvo lugar en Cańadón Seco. Finalmente el domingo por la tarde con una celebración y entrega de distintivos a los nińos de “infancia misionera”, de esta ciudad.

Al mundo

El Padre Jorge, de origen polaco, dirige desde enero las Obras Pontificias Misioneras y en ese marco, es que busca difundir las principales acciones y trabajos concretos que se desarrollan desde esa institución que depende directamente del Vaticano. Con la misma impronta que el Papa Francisco busca llegar a todos los rincones del mundo donde hay necesidades, Faliszek hizo hincapié en la importancia de que los cristianos “compartan la experiencia” de Jesús.

“El Papa es una de las personas mas influyentes en el mundo, y recientemente llamó a todos a ser misioneros”, explicó.

En cuanto a la labor específica de las OPM, detalló que coordina las 65 diócesis católicas en la Argentina, en cuanto al movimiento misionero se refiere.

“Hay cuatro diferentes modos de ayudar a la iglesia. Nosotros informamos a la gente a través de los medios periodísticos y de las redes sociales, sobre la situación de las necesidades el mundo. Son las necesidades espirituales ( falta de sacerdotes, catequistas, escuelas) y materiales (hambre, enfermedades) todo lo que la iglesia quiere transformar en el mundo”, explicó.

“La iglesia de alguna manera pide que todos seamos misioneros, no solamente los sacerdotes. Hay familias misioneras, grupos de jóvenes y de nińos, y hasta participan en estas obras, los enfermos y los discapacitados; a través de la oración y de lo que pueden ofrecer espiritualmente”, sintetizó. Cabe mencionar que precisamente uno de los puntos salientes de esta visita se dio en Cańadón Seco, con la asistencia a los talleres de animación de ancianos y enfermos, actividad que estuvo a cargo de Alfredo Rodil Martínez.

En cuanto a las misiones “Ad Gentes”, es decir aquellos religiosos que viajan a distantes lugares del mundo para desarrollar tareas humanitarias y espirituales, explicó que se trata de “sacerdotes, religiosas y religiosas, que se manifiestas as solidarios que optan por ir a lugares donde hay “necesidades de todo tipo”.

“Se pide que los sacerdotes sepan repartir sus servicios, que por ejemplo: siendo miembros de una diócesis de Argentina puedan ir a África o Asia. De esa manera se genera la unión espiritual que se manifiesta en obras concretas”, enfatizó.

Otra obra es la de “San Pedro Apóstol”, que consiste en la “ayuda material a los Seminarios o Casas de Formación y lugares donde realmente se hace imposible mantener las vocaciones nativas de cada lugar”.

Servicio

“Hay personas que nos ayudan en cuestiones de comunicación, de recolección y envió de ayuda material”, explicó el Padre Jorge sobre quienes trabajan en la sede central de argentina, y alentó a quienes tengan intención de sumarse a estas obras en todo el país, a visitar la página www.ompargentina.org.ar para informarse.

En cuanto al trabajo específico de misionero, seńalo que es fundamental la “formación” tanto intelectual como espiritual. “Por eso el desarrollo de los cursos y talleres”, como los brindados días atrás en la zona.

En este contexto también marcó como importante la “animación” como aspecto fundamental. “Este es un servicio que apunta a brindar entusiasmo, y esto no se hace por escrito o a la distancia; sino que requiere de presencia, por eso visitamos distintos lugares”, apuntó.

En síntesis, “nuestras funciones son informar sobre las necesidades, formar a la gente en sentido espiritual e intelectual, luego se coopera con colectas y ayuda material en distintas partes del mundo”, afirmó.

Necesidades

En cuanto a las características de esta labor humanitaria y espiritual, el Padre Jorge, valoró el servicio de quienes dejan las comodidades y se dirigen a puntos del mapa donde las necesidades son extremas. “Ir a los lugares más pobres. Las misiones están en todo el mundo. Muchas veces se decía que hay que comenzar en casa, y ésta es una opinión válida. Pero la misión requiere de personas que quieran salir e ir a ayudar al mundo, donde hay muchas necesidades”; insistió.

En cuanto a su propia experiencia expresó: “Uno aprende. Yo vengo de la Iglesia Polaca en donde los servicios son dados por los sacerdotes, pero en lugares como Argentina, uno ve que hay mucha gente laica, formada y preparada, que trabaja por sus comunidades. Pero el misionero, como nos enseńa el Papa Francisco busca algo más; sale a proclamar la palabra y busca ayudar mas allá de su comunidad”, concluyó.

La vocación de misionero

En Cańadón Seco tuvo lugar una jornada de dos días para poder profundar la vocación y la pastoral de la UEAM (Unión de Enfermos y Ancianos Misioneros).

“El trabajo que hacemos es bastante similar al que se hace en la Pastoral de la Salud; aquellos cristianos que van a visitar a enfermos o ancianos, que los van a acompańar, consolar o asistir. Hacemos algo parecido, pero además lo que buscamos es intentar despertarles la vocación o el interés de poder seguir siendo útiles”, explicó Alfredo y remarcó: “sentirse útiles aunque estén enfermos o sean ancianos que pueden ser útiles ofreciendo su dolor en oración por el bien de la Evangelización de todo el mundo”, destacó.

En este sentido habló de cómo se experimenta esta vocación: “Para ser misionero lo primero que hay que tener es fe: ser una persona creyente. Una persona que tiene una experiencia de Dios. Nosotros somos Cristianos, creemos en Jesús, y estamos interpelados por su persona. Y como nos cambió la vida, queremos trasmitirle a los demás lo que nos pasó a nosotros. Misionero es aquella persona que conoció a Jesús, lo quiere conocer mas y en ese afán, quiere darlo a conocer y trasmitirlo. La misión en eso”, expresó Alfredo.

Uno de los ejemplos mas claros de la vocación Misionera es la Madre Teresa de Calcuta (India). “Ella, tan pobre pero tan trascendente a la vez. Sólo con una sonrisa y un corazón generoso, se puede hacer mucho”, sintetizó el padre Jorge.
 

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